Mascaró


Alea jacta est

Crab no se responsabiliza por las opiniones vertidas en este blog, que a veces ni siquiera comparte.

No toda la información aquí publicada ha sido debidamente chequeada. Ley 23444.

La idea de este blog es crear un espacio amable y compartir recuerdos, puntos de vista o apreciaciones con gente amiga o en proceso de serlo. Por tal motivo queda prohibido el acceso de energúmenos, cuyos comments serán eliminados. Crab atenderá y contestará por línea directa (ver Perfil) a todos los que quieran insultarlo, amenazarlo, amedrentarlo, despreciarlo o menoscabarlo. Quienes busquen sus efímeros 15´ de fama aquí, no los encontrarán.

Los contenidos de esta página pueden afectar creencias tradicionalmente aceptadas respecto de cualquier institución, grupo o individuos, tales como el estado, el gobierno, la iglesia, el sindicalismo, las fuerzas armadas, la familia, el capitalismo, el imperialismo, las madres de Plaza de Mayo, la Asociación Argentina de Fútbol, el Ejército de Salvación, la Organización Scoutista Argentina, los homosexuales, los negros, los judíos y los chinos. El acceso a la misma por parte de menores de edad queda librado por lo tanto a la responsabilidad y vigilancia de los señores padres.

sábado, marzo 12, 2011

Cachorro de león

El hijo de Haroldo Conti, escribe en Página 12:


GESTOS QUE QUEDAN GRABADOS


Por Marcelo Haroldo Conti

Mi padre siempre se sintió muy cercano al Delta y las islas. No sólo había visto sus canales desde botes o barcos, sino que los había sobrevolado mucho antes, cuando estudiaba para ser piloto civil. Luego vino la casa. A principios de los setenta, estar ahí era soportar una vida rural con todas las letras, sin luz ni servicios básicos, sin calefacción ni servicios sanitarios. No obstante, la pasábamos bien en invierno y en verano.

Había incomodidad, sí. Pero esa incomodidad era simultánea al encanto. Desde muy temprano en la mañana había que armar todos los víveres y después remar juntos hasta la entrada. Una vez que descendíamos al muelle, los chicos nos íbamos a jugar y Haroldo se ponía a hacer distintos trabajos, se iba a visitar amigos o escribía: se sabe que ahí redactó, por ejemplo, Perfumada noche. Claro que, debido a que yo era niño, mis memorias son sencillas. Son las imágenes que retiene cualquier hijo. Un paseo en bote, una parada en el muelle para comprar unos sandwiches, una música. Gestos minúsculos que me quedaron grabados.


Etiquetas:

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal

Adoos